La tapa por excelencia, creo que después de la tortilla de patata, es la ensaladilla rusa.
En casa es un clásico durante la época de calor, y a veces, hasta en invierno cuando tenemos antojo.
Tengo en el blog unas cuantas variantes: con cangrejo, con langostinos y aguacate, con remolacha, de pasta…. pero como más nos gusta comerla es con palomas. Si no sabes que son, te aconsejo que mires esta entrada:
Palomas de ensaladilla rusa.
La idea de hoy es vestir un poquito de gala este plato tan típico de nuestra gastronomía, porque a ver en que casa no se ha comido nunca un plato de ensaladilla rusa.
Y como siempre os digo, mejorando la presentación, tenemos un plato completamente diferente y muy elegante.
4 patatas, 3 zanahorias, 150 g de guisantes congelados, 2 latas pequeñas de atún, 1 latita de aceitunas, 1 lata pequeña de pimiento morrón, 2 huevos duros,
mahonesa casera y gambas congeladas ya cocidas.
Para acompañar: patatas tipo pringles
--- Pelamos las patatas y las zanahorias y las cortamos en dados pequeños, procurando que sean más o menos del mismo tamaño. Las echamos, junto con los guisantes en una cazuela con agua hirviendo con un poco de sal y dejaremos cocer unos 8 minutos. El tiempo dependerá del tipo de patata que uséis. Ir probando para que no se os pase. Escurrimos y reservamos.
En un bol vamos poniendo el atún escurrido y desmenuzado, las aceitunas (yo las parto por la mitad).
Pelamos los huevos y los partimos en trozos pequeños que incorporaremos también al bol.
Echamos las patatas, zanahorias y guisantes y mezclamos con la mahonesa casera, si puede ser, sino, pues de bote.
Disponemos en un plato y le damos la forma que veis en la presentación. Decoramos con tiras de pimiento y con aceitunas.
Las gambas, las compré ya cocidas. Eran congeladas, y me dieron buen resultado. También las usaremos para decorar. Si os gustan mucho, algunas las podéis picar y añadir a la ensaladilla.
Ponemos al rededor, las patatas, dando forma de flor.